Tu, como yo, trabajas mucho en tu blog: te esfuerzas constantemente para obtener más y mejores ideas, mejorar tu escritura, en la promoción de los artículos, y en brindar calidad a tus lectores. Da igual si son 10 o 1000. ¿Verdad?

Así, cuando ves que tu tasa de rebote ni baja… discúlpame, pero es una patada en los… dientes, ¿cierto?

[themify_box style=”orange comment”]La tasa de rebote es el porcentaje de personas que llegan a tu blog, y solamente leen una sola página, y se van sin ver más ni hacer nada en ella. Se cree que lo normal es entre el 60-80% aunque hay blogs que han logrado tener solo entre el 0-5%.[/themify_box]

Jode, y mucho, ver cómo tu tasa de rebote persiste e incluso crece. Es como buscar amigos o pareja, y toparte con rechazos constantemente. Duele mucho a la larga.

¿Por qué es un rechazo a tu blog? Porque la tasa de rebote significa que una persona llegó a tu blog, lo vió, y se fue porque no le gustó todo lo que le preparaste.

Es cierto, ningún blog es perfeccto y todos tienen una tasa de rebote existente, y aunque pocos, algunos blogs tienen un porcentaje mínimo, pero existe. El problema surge cuando la mayoría de las personas que llegan a tu blog, se van de inmediato: eso es un problema serio.

Para comenzar a cambiar esa tasa de rebote, es necesario que sepas por qué la gente se va de tu blog sin más. No es fruto de la casualidad.

Un titular débil o exagerado

El titular de tu articulo es la promesa solmene de lo que tu lector encontrará en él. No basta con describir solamente lo que aportarás con la lectura, sino que seduzca, que atraiga a quien busque lo que ofreces con tu contenido.

El problema es que los titulares son arma de doble filo: si lo haces excesivamente rimbombante, puedes crear unas expectativas tan altas que cuando tus lectores lleguen, se sientan decepcionados y encuentren poco relevante lo que les ofreces.

Y por otro lado, un título débil no atraerá a absolutamente a nadie y no tendrás visitas.

Es cuestión de práctica y hacer pruebas con tus títulos.

Eres muy atrevido

¿Has visto ‘How I met your mother‘? Seguramente recordarás los primeros capítulos. En ellos, Ted Mosby comienza a salir con Robin, y en la primera cita, le espeta un “I love you”. ¿Recuerdas la reacción de Robin? Es la de cualquiera: asombro, y no saber cómo reaccionar.

En tu blog puedes ser como Ted Mosby y ser muy atrevido y espantar a tus lectores. ¿Les ofreces una venta nada más llegar? ¿les pides una encuesta de satisfacción nada más llegar? Pues eso también espanta.

Revisa cuándo ofrecer o solicitar acciones a tus lectores. No seas un Ted Mosby de los blogs.

Creer que tu blog vale la pena la espera

Todos, incluyendo, especialmente, a Google, odiamos los sitios lentos. Todos. Estudios señalan que nadie espera más de tres segundos cuando una página se despliega totalmente. Quizá pienses que es exagerado, y es que lo es, pero ni modo, así somos.

¿Sabes si tu blog es lento? Usa herramientas para medir y comparar cuánto tiempo tarda en cargar tu blog respecto a otros populares, y ponte manos a la obra en hacerlo más rápido. Elimina plugins, optimiza imágenes, reduce los artículos a mostrar, etc.

Enlaces demasiado interesantes

Navegar por la red es un salto de un sitio a otro sinfín. Es muy raro que saltemos de un sitio a otro, y volvamos al sitio original, porque de ese, vamos a otro.

Los enlaces son los trampolines a ese otro sitio, y si los haces excesivamente interesantes, estás colocando un trampolín para fuera de tu blog. No digo que no enlaces, pero hazlo con moderación.

En lugar de eso, y sin prescindir de enlaces externos, haz enlaces internos, recomendando artículos, con imágenes, enlazando frases o conceptos. Teje una red de enlaces internos, y hazlo como la Wikipedia lo hace. Son los mejores en eso.

Explorar territorio ya explorado

Si tuvieses que hablar del iPhone, ¿qué hablarías de él?

Especificaciones técnicas, ventajas de su cámara, defectos de su sistema operativo… todo está analizado y comentado ya por multitud de blogs.

¿Entonces ya no hablas del iPhone? Sí, pero desde un punto de vista diferente. Críticalo, investiga los blogs más leídos y encuentra algo irreverente.

Te pondré un ejemplo: el blog de Chuiso no solo aporta contenido de gran valor, sino que lo hace sin el tono serio que posee su nicho.

Investiga, y averigua qué se ha dicho y cómo de la temática de tu blog y haz algo diferente.

Dejas a tus lectores colgados

Muchas veces, más de las que crees, a tus lectores sí que les encanta lo que encuentra en tu blog, pero aún así “rebotan”.

¿Cómo es eso? Es porque no tienen una guía, es decir, el lector no tiene que ‘buscar’ qué hacer o cómo llegar a determinado sitio. Puede sonar absurdo, pero piénsalo: cuántas veces dejas una página por no encontrar el enlace a la portada o a la página de contacto.

No dejes colgados a tus lectores. Añade:

[themify_list icon=”ti-announcement” icon_color=”#000000″]

  •  Recomienda artículos relacionados. Si puedes elegir tú mismo cuáles, mucho mejor, pero si usas un plugin, es igualmente válido
  • Ofrece actualización de contenido si es un artículo añejo o con novedades
  • Añade una encuesta
  • Haz una colección de artículos al azar, relacionados o no
  • Un formulario para añadirte a tu boletín si es que haces newsletter
  • Una invitación a comentar

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Asegúrate que quien se vaya de tu blog, no se vaya porque no sepa qué hacer. Es todo.

Conclusión: no solo basta con atraer

Ser bloguero es díficil.

No basta con simplemente atraer gente a tu blog, sino mantenerla interesada en tus contenidos.

Por suerte, no es una ciencia imposible el mantener a los lectores en tu blog y reducir la tasa de rebote. Ya escribí en el blog de Jony, un colega, sobre plugins que pueden ayudarte a la tarea de forma sencilla y rápida.

Si haces ésto como una tarea diaria o constante, verás cómo crece el tráfico, los comentarios, suscriptores, el tiempo de permanencia en tu sitio y la profundidad de navegación de tus lectores.

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